• Grey Facebook Icon
  • Grey Twitter Icon

© 2016 by Sí! Comunicación Creativa para Nuevos Vientos Consultores

Análisis del mercado ganadero.

17 Feb 2018

 

 

El analista Ignacio Iriarte analiza el comportamiento del mercado ganadero. El especialista dice que habrá que esperar a marzo para tener un panorama más claro pero no cree que haya mucho margen para una recomposición muy marcada en términos reales de las cotizaciones. También analiza la evolución de los precios en los últimos años.

 

A medida que se acerca marzo, el mercado tiende a afirmarse. Están volviendo cientos de miles de familias de las vacaciones, y eso se siente en las grandes ciudades, especialmente en Buenos Aires. La mayoría de los operadores piensa que habrá una recuperación de los valores, pero sin avances significativos en términos reales: en un contexto de alta oferta de vacuno, y abundancia y bajos precios de sustitutos, ajuste de tarifas y servicios públicos, y salarios “viejos”, la trayectoria alcista de la hacienda parece limitada, apostándose sólo a recuperar lo perdido en términos reales desde mediados del año pasado. Febrero es un mes de transición, y el verdadero tono del mercado no se conocerá hasta la primera quincena de marzo, momento en que todos los actores (oferta y demanda) se reincorporan al escenario. A favor: la actualización del dólar “carne” (devaluación, reintegros), la demanda china, las plantas frigoríficas trabajando con mayor volumen, un mercado internacional tomador, y la carne vacuna que se abarata mes a mes contra otros alimentos, bienes y servicios. En contra: una oferta ganadera muy alta, un mercado de carnes próximo a la saturación, una inflación que erosiona tanto los ingresos de la población como los precios del ganado, y la seca, que de no revertirse, forzará una mayor oferta de vacas y terneros de invernada en las próximas semanas.

 

Oferta y precios

 

Del año 2005 a la fecha, o sea en los últimos trece años, el precio promedio del novillito (350-390 kg) en Liniers en términos reales, a moneda de hoy, resulta de $40 por kilo vivo, y la faena promedio, en el mismo período, resulta de 1,08 millones de cabezas mensuales. El año 2005, antes de que comenzara la desafortunada política ganadera K, la faena fue de 14,3 millones y los precios del novillito promediaron los $37 de hoy. Ya al año siguiente, con la intervención del mercado y la limitación a las exportaciones, la faena fue de 13,4 millones y los precios del novillito bajaron a $33,3 por kilo. En los años de fuerte liquidación de existencias que vinieron luego (2007-2009), la faena se ubicó entre los 14,7 y los 16 millones de cabezas anuales (1,23-1,33 millones mensuales) y las cotizaciones cayeron a los mínimos de la serie: $29,5-$32,7 por kilo vivo. En el 2010 se revierte el ciclo ganadero, la faena se reduce a 11,9 millones anuales y los precios trepan a los $47 de hoy; al año siguiente, se acentúa la retención, la faena baja a solo 10,9 millones de cabezas, y el precio del novillito alcanza en marzo-abril los $54-$55 por kilo, al caer la oferta a sólo 850-890 mil cabezas mensuales. Faenas muy bajas, precios muy altos. Luego se registran tres años (2012-2014) de recuperación de la oferta, con faenas estables, 1,00-1,05 millones de cabezas y precios a la baja en el orden de los 40-44 pesos por kilo, siempre a plata de hoy.

 

En el 2016, con la llegada de las nuevas autoridades, comienza una fase de expectativas favorables y de retención, con una reducción de la faena a las 960 mil cabezas al mes, que hace escalar los precios a los $43 por kilo; al año siguiente, el 2017, la retención se modera, las faenas promedian los 1,05 millones de cabezas mensuales y los precios reales bajan a los $38. A medida que la faena crece por encima del millón de cabezas mensuales, el precio tiende a caer de manera casi proporcional.

 

En los últimos meses del 2017 la faena se ha ubicado en el orden de los 1,05-1,10 millones y los precios han caído, ya ahora bien por debajo del promedio histórico, que es de $40 de hoy por kilo vivo. A medida que el stock crece, moderadamente pero crece, la retención disminuye, y la faena aumenta, los precios reales tienden a caer, hasta el nivel actual: faena del orden de los 1,05-1,10 millones mensuales, y precios del novillito que bajan hasta los $36-$37 por kilo actuales. Si la oferta sigue creciendo -ya lo ha estado haciendo-, los precios tenderán a caer: los valores actuales, en términos reales, se ubican un 5% por debajo de un año atrás, y un 22% por debajo de febrero de 2016.

 

 

Compartir en Facebook
Compartir en Twitter
Compartir en Linkedin
Compartir en Google+
Please reload

NOTAS RECIENTES
Please reload