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Análisis del mercado ganadero

 

 

 

El Lic. Ignacio Iriarte analiza los datos de la faena de junio. Sorprende el todavía elevado nivel de faena de hembras. También se refiere a las posibilidades de crecimiento del stock y a los que se espera de la oferta y de los precios ganaderos

 

 

En junio la faena fue muy alta: con 1,137 millones de cabezas resulta un 9% superior a igual mes del año pasado y un 20% mayor que en junio del 2016.

 

La participación de las hembras en la faena, que en abril había trepado al 46,3%, bajó algo en mayo, pero en junio se ubicó en el 47%, por encima de los niveles de equilibrio y entrando este indicador en una zona de liquidación moderada. Si bien todavía hay mucha hacienda -y mucha vaca- que está saliendo de los campos como una consecuencia tardía de la seca de los primeros meses del año, el volumen y la composición actual de la oferta revelarían hoy un cambio de expectativas de los productores. También se puede interpretar este fenómeno como pasajero, y que en la medida que en el segundo semestre mejoren los campos, esta altísima oferta pueda ceder, y los precios recuperen el terreno perdido en términos reales, entrando la ganadería en una fase de equilibrio o de una retención moderada. Este nivel en la faena es insostenible si queremos que siga creciendo el stock, aunque sea modestamente, como lo hizo a marzo de este año. El mercado descuenta que en pocas semanas empezará a salir lo encerrado por los feedlots desde febrero-marzo último, y que los precios del gordo liviano -de regularizarse el clima- tenderán a estabilizarse. Hay hoy encerrado un volumen muy alto de ganado, el más importante del 2009 a la fecha y un 10% más alto que un año atrás.

 

Se espera que se afiance la suba que está comenzando a experimentar el novillo pesado, suba liderada por los frigoríficos exportadores pertenecientes a empresas supermercadistas, que integran de modo virtuoso exportación con venta al consumo en bocas propias.

 

Con la fuerte baja del precio del novillo en dólares, se han comenzado a exportar a China cortes (delantero y rueda), cosa que hasta ahora no pasaba: el 90% de lo embarcado era vaca manufactura o conserva.

 

A marzo último el stock ganadero habría totalizado los 53,9 millones de cabezas, casi un 1% más que en marzo del año pasado, marcando el tercer año consecutivo de recuperación de las existencias. Este aumento de unas 500 mil cabezas puede compararse con las 714 mil cabezas más encontradas a marzo del 2017 y los 1,2 millones de cabezas más registradas a marzo del 2016. La retención se ha desacelerado y el aumento del stock se ubica por debajo del crecimiento poblacional, calculado en el 1,1% anual acumulativo, con lo que se congela una pobre relación stock ganadero/población humana.

 

En el año 1924 Argentina producía 190 kg de carne vacuna por habitante y por año. Este ratio bajó en forma continua por más de ochenta años, hasta tocar los 83 kilos per cápita en el 2005. De haberse mantenido la riqueza ganadera de hace trece años -en relación a la población-, hoy podríamos consumir 61 kg per cápita y podríamos exportar 22 kilos, o sea, unas 960 mil toneladas. En los últimos tres años, al crecer el stock y la producción de carne, y al desacelerarse la retención, la oferta de carne per cápita ha subido marginalmente hasta los 68 kilos per cápita, de los cuales 59 kg se consumen y 9 kg se exportan.

 

En relación a la caída del stock ganadero, debe observarse que el máximo contemporáneo se habría logrado en el año 2007, con 58,7 millones de cabezas, para caer en el 2011 a sólo 47,8 millones, o sea, una caída de 10,9 millones en cuatro años (-18,5%). Del 2011 a la fecha el stock habría crecido 6,1 millones de cabezas, recuperándose entonces sólo el 44% de lo perdido en el período 2007-2011.

 

La relación ternero/vaca registrada a marzo último, del orden del 61,5%, marca una recuperación de 1,1 puntos porcentuales con respecto al ejercicio anterior, un índice que igual sigue siendo muy bajo. Un colega nos observa que si se compara el destete de 2018 (14,6 millones de terneros) con la cantidad de vacas que estaban en servicio en la primavera del 2016 (“vientres expuestos a servicio”), como corresponde, el índice ternero/vaca resulta cercano al 64%. Llama la atención, revisando los datos preliminares de stock a marzo último, la nueva caída que se registra en el número de novillos, que totalizarían los 2,69 millones de cabezas, un 3,4% menos que el año pasado y un 46% menos que en el 2008.

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