• Dr. Daniel Urcía, presidente de FIFRA

El escenario obliga a moverse con cautela


Por: Dr Daniel Urcía, presidente de Fifra


Abril y mayo fueron meses con muchas novedades en lo que tiene que ver con el comercio de hacienda, de carne y las normativas correspondientes. Además, bajó la faena vacuna y se puso en vigencia un nuevo programa de precios al tiempo que persisten inconvenientes en algunos mercados internacionales. Esto se da en un escenario económico y social delicado que obliga a tomar decisiones con absoluta cautela.

En abril hubo muchas novedades en el sector. Se firmó el acuerdo paritario, se creó el sistema de declaraciones juradas de exportación de carnes, se logró un nuevo programa de precios para el consumidor y se le puso fecha de inicio al troceo. Esas fueron las notas relevantes. También hay que destacar que el incremento de precios de la carne vacuna estuvo por debajo de la inflación mensual, pero igual fue noticia y motivo de preocupación en algunos sectores.


El primer viernes de mayo estuvieron disponibles los datos de faena vacuna y porcina que genera la Dirección de Control Comercial Agropecuario, tal como viene ocurriendo todos los meses. Recordemos que el primero de mayo fue sábado y por ende los datos se publicaron el día 5 de mayo, debemos concluir entonces que se hizo en tiempo y forma. Esbozar una crítica a la Dirección o al funcionario que la preside creemos que sería un golpe bajo, fuera de lugar. Como también entendemos que los títulos rimbombantes de poner a la carne vacuna como la de menor consumo del siglo, es solo eso, títulos con escaso contenido.


Como bien explicamos desde este espacio, el consumidor del siglo XXI ha cambiado sus hábitos alimenticios, hoy busca diversificar su dieta, independientemente de los precios.


En 1980 la población era de 25 millones de argentinos y el consumo de carne vacuna de 90 kilos y el de las demás carnes de 10 kilos por habitante al año. En la actualidad el consumo total es de 120 kilos por persona que se reparte en: 50 de carne vacuna, 50 de carne aviar, 17 de carne porcina y 3 de las otras alternativas y eso a pesar del incremento población ya que supera los 45 millones de personas. Esta es la realidad del país, uno de los de mayor consumo de proteína animal del planeta.


Con los datos de la DNCCA hemos hecho los análisis de faena y la disminución enciende algunas alertas, pero también debemos decir que es una baja que se esperaba. Lo dijimos tiempo atrás, la producción ganadera argentina se encuentra en re-configuración por la recomposición de precios y eso conlleva una disminución de la cantidad de hacienda terminada, las condiciones exigen de más tiempo de engorde por la mayor permanencia de los animales en las recrías a pasto.


La caída fue de 8,5 % en la faena mensual de abril. Recordemos que el mes pasado tuvo 21 días hábiles de actividad versus los 22 de marzo. Parte de la caída está explicada por ese día de diferencia, ajustada por la cantidad de días entonces la faena se redujo en 4,2%. En tanto, en el cuatrimestre se registra una disminución del 4,9%. El dato positivo es que crece el peso promedio de las carcasas que se encuentra en 226,4 kilos con un crecimiento del 1,1%. Por otra parte, la participación de faena de hembras luego de 9 meses por debajo del 46%, subieron en abril al 47,4%. Eso se explica por una mayor participación de vacas de refugo, habitual en estos meses. Tengamos en cuenta que en abril de 2020 la participación de hembras fue del 48,6%.


En el caso de Córdoba, el Noa y el Nea, las faenas bajaron todavía más que a nivel país. En Córdoba, se registra una baja de 14% ajustada por días de actividad y de casi 18% en el comparativo mensual.


Entendemos que esta situación está enmarcada en el crecimiento de la faena marginal, ilegal o en el campo que realizan muchos carniceros, en algunos casos abigeato o cuatrereo incluido. Esas faenas, fuera del circuito sanitario, crecen en situaciones de crisis económicas y ponen en riesgo la salud de la población. Lamentablemente los intendentes que habitualmente no les interesa el tema o no asumen la responsabilidad de control hoy están abocados a los problemas que genera el covid y menos demuestran poco interés en controlarlas.


La presión impositiva, la inflación y la crisis económica impulsan este tipo de prácticas. Desde FIFRA seguimos insistiendo con la necesidad de bajar en la alícuota de IVA para el Servicio de Faena, equiparándolo con la alícuota de la carne, lamentablemente no hubo resultados positivos a este tema.

A la par se ha avanzado con la disposición de troceo a partir del 1 de enero del 2022. Esto no disminuye la presión impositiva y no tendrá impacto alguno en los precios. El análisis de la norma motivó a que realizáramos una reunión entre las Autoridades provinciales de la Región Centro, las regionales de SENASA y las entidades CAFRISA, CICER y AFIC. Hemos concluido que se necesita la reglamentación de la resolución conjunta y que la discrecionalidad para con regiones o tamaños de los frigoríficos no son motivos válidos para dispensar el cumplimiento. Desde FIFRA sostenemos que atento a que en la provincia de Buenos Aires se abastece al 50% de la población del país, es importante saber los avances que se realicen allí sobre la implementación de la medida de troceo.


En cuanto a la nueva declaración jurada de exportación desde FIFRA hemos participado de una reunión explicativa junto a la Mesa de Carnes con el Director Zarich y luego de otra reunión donde participamos las cámaras empresarias con presencia de referentes de los empresas frigoríficas y operadores exportadores donde se nos manifestó que no es interés de la Dirección obstaculizar embarques, y que se ha buscado generar un régimen simple con metodología preexistente vigente desde 2017 y se pretende contar con información necesaria para desalentar maniobras de subfacturación y triangulación. En caso que la Dirección detecte posibles inconsistencias se enviará la documentación a las reparticiones pertinentes o a la justicia, pero no suspenderá exportaciones.

En la reunión que contó con la participación del Presidente de la Nación Alberto Fernández se comunicó la vigencia de un nuevo aporte de carne a precios definidos para el consumidor por parte de los frigoríficos que hacen exportaciones, que creemos desde FIFRA tiene como objetivo poner en a disposición del consumo interno productos a valores por debajo de los precios de mercado y cuyo cumplimiento será monitoreado por SENASA y la Secretaría de Comercio Interior.


En cuanto a exportaciones se espera un repunte de la demanda de la Unión Europea que se encuentra atravesando la primavera y saliendo de restricciones por Covid. De todos modos, en los últimos meses hubo una disminución de los envíos de todos los proveedores a ese destino y por tal motivo seguramente el cupo asignado con beneficios arancelarios Hilton no se cumplirá en su totalidad. En cuanto a China, estamos próximos a cumplir un año desde la comunicación de habilitación de nuevas plantas por parte de SENASA sin respuesta del país comprador, pese a haberse obligado a contestar en 20 días, según el último acuerdo alcanzado. Los precios tuvieron una pequeña suba, aunque siguen por debajo de los valores de 2019 y continúan algunas plantas sin certificar por razones de Covid, contrarias a las recomendaciones de organismos internacionales.


Todo el escenario relatado y las condiciones económicas, sociales y políticas de Argentina, hacen que el ambiente de negocios motive a los actores a tomar decisiones con absoluta cautela.