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José Mattievich: de matarife a propietario de un importante grupo frigorífico


Crédito: Mattievich

Arrancó de cero pero gran empuje y visión supo consolidar una empresa que maneja varias plantas en las que se opera con usuarios que abastecen al consumo y a la exportación. Dice que la certidumbre es clave para que el negocio se desarrolle.





El empresario santafesino José Mattievich supo consolidar un importante grupo frigorífico en las últimas décadas, sus plantas de faena aportan carne al consumo y a la exportación, generando mano de obra y agregado de valor.

El empresario tiene además un campo de cría y feedlot en Lucas González, Entre Ríos. Por eso conoce las realidades de toda la cadena ganadera y por eso sostiene que es necesario que s cuente cuente que la previsibilidad necesaria de que los negocios se van a poder desarrollar y las inversiones tendrán sus frutos, caso contrario se desalienta al sector y antes o después la descapitalización se traduce en achique del mercado y del negocio.


Pero su historia en el negocio de la carne arranco de muy joven. Apenas terminó el servicio militar comenzó a trabajar como matarife abastecedor, tenía apenas 21 años.


Con el paso del tiempo y con mucho esmero fue creciendo al punto tal que a inicios de los 80 pudo comprar la primera planta ubicada en Casilda donde ahora la empresa tiene su administración central.

La empresa cuenta con 5 plantas activas y dos que permanecen cerradas. La mayoría está orientada para el consumo interno y trabaja con el aporte de usuarios de faena y no con hacienda propia.

Tiene un frigorífico en Rosario (ex Sugarosa), otro en Arroyo Seco, la de Casilda y en Carcarañá cuenta con dos establecimientos más.



En esa localidad tiene un frigorífico exportador que modernizó luego de vender a Coto en 2018 una planta que está el ingreso a la ciudad de Rosario. En la planta de Casilda instaló un “carton freezer” (túnel de congelado de carne), un depósito de congelado, uno de enfriado, además de sumar tecnología para abastecer de cortes kosher a Israel. En la localidad de Carcarañá tiene también con una fábrica de “rendering” donde se hace harina de carne y sebo bovino líquido, de manera de transformar subproductos de la faena en productos con valor agregado.


Con el tiempo fue consolidando una empresa que cuenta con varias plantas y una capacidad de faena de 45.000 cabezas al mes. En todas trabaja brindando el servicio a usuarios y no con hacienda propia.

En el último tiempo además adquirió el frigorífico Integrados que le agregó al grupo una capacidad de faena de 8/10.000 cabezas para completar el total antes mencionado.