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Quiros de Penny Lane explica porque no pudo implementar el troceo


Alvaro Quirós | Crédito: Familia Quirós

Alvaro Quirós gestionó la factibilidad de la adaptación al troceo, pero le ofrecieron la tercera parte de lo pedido y varios meses después. El empresario explica los perjuicios operativos y comerciales de la posible medida.



La familia Quirós trabaja a pleno en el frigorífico Penny Lane que lleva el nombre de la tan famosa canción de Los Beatles.


El padre, Manuel, de 91 años, lleva 70 en el negocio de la carne y sigue yendo a la planta que inauguró en 1997 desde que sale y hasta que se acuesta el sol, así como también va a las ferias a comprar hacienda junto con Alvaro, uno de sus hijos, que se encuentra en la gestión comercial de la empresa.


Otro de los hijos de Manuel es Rodrigo quien cumple la función de Jefe de Planta. Gonzalo es el encargado de Mantenimiento y Diego es el abogado.


La firma radicada en Río Cuarto da trabajo en firma directo a poco más de 60 personas pero sumando los tercerizados llega a generar cerca de 80 empleos.



Allí se faenan bovinos y porcinos. Son cerca de 5.000 cabezas mensuales. Aproximadamente 2.000 son vacunos y el resto capones, aunque por el mayor peso de la res bovina esta especie es la que más kilos aporta en su producción.

“Esta es una planta muy prolija y moderna, como tantas otras, es mentira que los frigoríficos de consumo no cumplen con las condiciones sanitarias como muchas veces se quiere hacer creer a la gente”, dijo Álvaro Quirós.


El empresario explicó que el establecimiento está habilitado para faenar hacienda cuya carne debe ser comercializada dentro de Córdoba.



Pero no sólo hacen medias reses. A lo que procesan le agregan mucho valor.

Si bien cerca de la mitad de la hacienda que ingresa al establecimiento es de usuarios, el resto de la faena es propia. Cuando se trata de vacas de rechazo lo que producen es carne para usos industriales, pero la hacienda de consumo termina en el ciclo 2 donde se separa cada músculo.


Esa carne se negocia en cajas con marca propia a empresas de caterings, restaurantes y hoteles. Cabe destacar el importante movimiento turístico y económico de la provincia que es aprovechado por la empresa.


A pesar de contar con estas posibilidades de procesamiento de la media res Álvaro Quirós expresó sus cuestionamientos al troceo que se pretende instrumentar a partir del 15 de enero.


El empresario dijo que: “la primera discusión tiene que ver con la carga de la media res al hombro. Estamos todos de acuerdo en que eso no se debe seguir haciendo para cuidar la salud del trabajador”.


En tal sentido indicó que: “a cambio lo que nosotros proponemos es que se utilicen medios mecánicos para la descarga de la media res en los comercios minoristas, algo mucho más simple y factible de implementar”.


Luego sostuvo: “el problema es que quieren exigir a toda la industria que haga el troceo, eso significará más gasto en frío y en logística. Las fábricas tendrán entonces que incrementar la capacidad de almacenamiento de carne y en los camiones. Donde ahora se cargan 100 medias reses no se van a poder cargar 400 cuartos, eso significará más camiones por frigorífico, es decir, más costos”.


Pero además habría más complicaciones en el abastecimiento interno del producto.


“Nosotros tenemos mucha capacidad de frío, sin embargo, deberíamos agrandarla más para poder enfriar la media res y luego el trozo lo que demoraría la salida de carne”.


Quirós dijo que a pesar de esto hicieron la presentación correspondiente para hacer las adecuaciones y aprovechar los supuestos créditos del Plan Ganar.


“En mayo hicimos la presentación. Pero los proveedores nos respetaban el presupuesto sólo por 7 días porque la inflación es alta y porque con ciertos insumos además hay problemas de abastecimiento. Cuando nos salió la aprobación de factibilidad del proyecto la tasa de interés en los bancos había pasado de poco más del 20% al 50% y de los 150 millones de pesos que necesitábamos inicialmente nos prestaban 50 millones, es decir, la tercera parte, pero incluso los primeros 150 millones estimados ya había quedado desactualizados por inflación. Así es imposible cualquier adecuación”.


Más allá de estos problemas, que se repiten en las demás firmas que hicieron las gestiones correspondientes, preocupa el impacto comercial de este posible cambio.


“El troceo generará más costos en la industria y el comercio y por lo tanto va a aumentar el precio de la carne a ciudadanos que están sufriendo como hace mucho tiempo no pasa los efectos de la inflación en sus salarios. También podría reducir el poder de compra de la hacienda lo que podría afectar al productor. Hay que tener en cuenta que este año los feedlots están perdiendo mucho dinero, si el precio baja más, el impacto también llegará en algún momento al productor de terneros” sostuvo Quirós.